Quizás,
he esperado hasta el día de hoy para escribir este relato, quizás escribirlo en
su momento era quizás demasiado apresurado y siempre he pensando que las cosas
hay que escribirlas con algo de perspectiva en el tiempo, sino creo que es
demasiado complicado ser objetiva, aunque quien puede ser objetiva cuando habla
de su propia vida.
Comencé
a escribir las Destinos, porque para quien me conoce poco o me conoce más, es
una manera de expresar toda una búsqueda personal, en ocasiones perdemos el
rumbo, en ocasiones estamos a oscuras pero una vez que consigues ver la luz, de
ver otra realidad de sentirte bien contigo misma y con los demás, tienes una
necesidad de gritarlo a los cuatro vientos, y este blog, y estos relatos son mi
manera de hacerlo.
También
escribí las Destinos porque necesitaba hacerle a alguien recordar, y porque no
cabrear jajaja necesitaba hacer saltar las chispas, las llamas y aunque solo
fuera para echarme en cara alguna cosa, necesitaba jugármelo todo a una carta y
así fue, me la jugué y gane¡¡ ;).
Han
sido desde mayo aquí unos meses muy intensos, y otra vez de muchos cambios, mi
chico, mi amor volvió, se leyó todos los relatos, ya tenía claro que quería
volver y así lo hicimos, nos tiramos horas colgados al teléfono como si no hubiera
pasado el lapsus de tiempo que nos separo, como si todo siguiera ahí, fue
complicado retomarlo por la incredulidad que te crea el saber si es verdad o no
lo que pasa, pero una vez que pasa y que llega... está ahí.
Y
lo mejor de todo retomar el sexo...mmm eso sí que es retomar algo de verdad.
Tuvimos una escapada fugaz, un encuentro que no esperábamos al menos no yo,
pero que la necesidad creo, y el verte, al salir del coche en la autopista, y
abrazarte, se sentía bien, como volver a casa de ahí al hotel, una cena rápida
y encerrados en la habitación, como en los buenos tiempos.
Sentir
tus manos en mi cuerpo, sentir como quemaban tus dedos allí por donde pasaban o
me tocabas, ver como mi cuerpo me traicionaba e iba por libre buscándote sin ni
siquiera consultar, tu olor, ese olor que me emborracha, estaba totalmente
empapada, arañar tu piel, morder tu cuello, sentir como danzas en mis brazos,
tu mirada, ainsss que escalofríos solo de pensar en tu mirada, como dice la
canción tu mirada me hace grande. No me siento con fuerzas de relatar todas
esas horas de placer necesitado, añorado y que en cierto modo llegaba hasta
doler en el alma, fue una comunión, una fusión y una señal de que no había
marcha atrás, ya no íbamos a permitir que nada nos separara.
Y
hasta el día de hoy, se acabaron los viajes exprés para vernos, las eternas
llamadas de teléfonos, las agonías por la distancia, el dolor de la ausencia,
todo eso ya se acabo ahora te tengo a mi lado, cuando duermo, cuando soy feliz
y cuando estoy triste, ahora nos queda quizás la parte más difícil del
camino.
Hoy
hace un año que nos vivimos físicamente por primera vez, hoy hace un año que
sellamos nuestro destino y hoy hace justo un año que supe que mi búsqueda había
acabado, hoy justamente hace un año.
Mantener
esto vivo, la llama ardiendo y disfrutando al máximo. A ver si nos centramos
jajaa y comenzamos una serie de relatos... mmm interesantes como al principio,
historias, fantasías vividas cumplidas por ambos o deseando que se hagan
realidad.... pero eso será otra historia.
Dulces
sueños,
Vamp.
No hay comentarios:
Publicar un comentario