Cada vez que llueve, cada vez que escucho el agua golpear el suelo en su música relajante no puedo evitar que mi imaginación y mi mente calenturienta me jueguen malas pasadas, jajá es curioso pero no puedo evitarlo ni queriendo.
Aquí sentada en la oficina solo pienso en el fin de semana pasado y la intensa lluvia y una sonrisita tonta y el rubor llegan hasta mis mejillas, oír el móvil y tu voz, ainss como me calma escuchar tu voz por teléfono...
-. Hola cariño, me voy a hacer la compra, a parte de las cosas de la lista recuerdas algo más que haga falta, y si vas a preguntar si he revisado si queda cava para estar en caso de necesidad todo el fin de semana encerrados en casa te diré que hay de sobra y que ya hay una botella enfriando.
-. Dioses, a veces da miedo lo que me conoces, del pan no te preocupes ya lo compro yo subiendo.
-. Ok, no trabajes mucho hasta dentro de un rato, un beso.
-. Adiós, hasta ahora Amor.
Se me hace tan raro tenerte tan cerca después de tanto tiempo, que resulta hasta increíble oírte decir nos vemos en un rato.
Más que nada quiero ir a comprar el pan porque justamente al lado venden leña y se me está ocurriendo que viendo la previsión del tiempo, lluvia intensa para todo el fin de semana, no estaría nada mal pasar algún tiempo en casita en el salón con la chimenea enchufada dando calor y mi mente como no, ya tiene en la cabeza mil y una fantasía que me apetecen probar contigo, el fuego, el cava, unas mantas en el suelo, algo de picar por ejemplo tu jajaja y todo el tiempo para disfrutar....
Espero a que den las dos en el reloj y cierro la oficina, ha sido una mañana tranquila por causa de la lluvia aunque se me ha pasado rápida ya que mi cabeza lleva fantaseando toda la mañana pensando en la noche que tenemos por delante. Tras comprar el pan y dos paquetes de leña llego a casa donde sé que te encontrare con tu habitual sonrisa y tus ojos que una vez ven la leña se encienden brillantes, ainss pero que rápido trabaja tu mente calenturienta.
Me pongo algo más cómodo para estar en casa y porque no, algo para tentarte y provocarte un poquito y a la que bajo al salón bajo conmigo un puñado de almohadas y un edredón nórdico grande, te veo en el salón preparando la mesa y descorchando una botella de cava, y tus ojos recorren todo mi cuerpo. Solo porque me he puesto el quimono japonés que por su escote se vislumbra parte del encaje del corsé negro que me he puesto dejando muy poco a la imaginación y como solo me llega hasta mitad de mis muslos tu mirada obscena enciende toda tu cara, si no estuvieras muerto de hambre no llegaba ni a sentarme para comer., no puedo más que mostrar una sonrisa triunfante, te cacé ¡¡
Dejo de una manera casual pero muy estudiada caer en el suelo el edredón y las almohadas, también dejo un par de pañuelos que he traído por si se tercia la ocasión, utilizarlos. Nos sentamos a comer la comida pasa rápida entre una charla animada sobre los quehaceres diarios y el comentar alguna noticia de la tele, y alguna sonrisa y miradita lasciva. Cuando acabamos de comer recogemos la mesa y continuamos con el cava y unos pastelitos que he comprado entre los pasteles he comprado un par de merengues, me miras y esto¿ me preguntas señalándolos, te gusta el merengue… a lo que respondo que efectivamente me encanta el merengue y mas comérmelo como me lo estoy imaginando sobre tu cuerpo… así que mejor que dejemos el merengue para más tarde no te parece¿… Mmm a mi me da que ese mas tarde podría ser ahora, la chimenea esta crepitando de manera muy intensa y su calor se nota, o es el calor interno que me tiene ya con la temperatura más que subida.
Nos sentamos en el suelo sobre la improvista cama, tomando una copa de cava y un bocado de pastelito de tartaleta con crema pastelera y un glaseado de fresa con nata, un bocado delicioso, tu mano roza de manera accidental mi pierna, bueno muy accidental no es, te recreas siguiendo el límite de mis muslos, acaricias con tus dedos de una manera muy suave el borde de mi quimono trasmitiendo un escalofrío por todo mi cuerpo. Mis braguitas que ya venían de mi mañanita de trabajo más que húmedas pensando en este momento y anticipándose a lo que sabía que le esperaba, están cada vez mas húmedas. Cierro los ojos me apasiona sentir tus dedos danzando por mi cuerpo, es una danza que no me canso de sentir, y que no deja de hacerme vibrar cada vez que la haces, mi mente intenta anticiparse a tus movimientos, pero eres poco previsible así que nunca se hacia donde te vas a dirigir y creo que hoy me va a tocar sufrir… pero tranquilo a ti también.
Con una destreza que te caracteriza, desatas el lazo de mi quimono y dejas entrever lo que abajo se oculta mi corsé negro de encaje todo lleno de esos corchetitos que tan nervioso te pone abrir. Pasas tus manos por todo mi cuerpo, y dibujas pequeños círculos alrededor de mis pechos, mi respiración se vuelve más intermitente y errática, mis manos vagan hacia la cinturilla de tu pantalón y para suerte para mi, mi mano puede fácilmente encontrar aquello que mas añoraba… mmm y veo que tanto el cava como la escenita también te están poniendo a ti a tono.
Mientras con una mano haces sufrir a unos de mis pezones con la otra te introduces dentro de mi tanga, notando la humedad y ronroneando notando como tus dedos se deslizan bañando mi clítoris, me excito cada vez mas y no puedo evitar restregarme contra tus dedos y suspirar, mi mano se cierra alrededor de tu pene y comienzo a estimularlo al principio lentamente y suavemente subiendo poco a poco la intensidad tanto de la velocidad como de la presión, trasmitiéndote mi excitación.
No necesitas mucho para llevarme al clímax la que sé de sobra será el primero de hoy, cuando me recupero de ese intenso momento, busco una de las cintas y te invito a tumbarte y dejarte vendar los ojos por mí, no necesito mucho para convencerte es un juego que te gusta y a mí me excita mucho tener el control del juego. Te tumbas y desabrocho tu camisa lentamente mientras voy jugando con tu piel que esta tan sumamente tersa que me descentra.
Cojo uno de los merengues, y con un dedo unto un poco sobre tus labios, los beso, los saboreo, tu lengua juega con la mía, e introduzco un poco de merengue en tu boca para que tengas todos tus sentidos disfrutando con el dulce manjar. Un poco más en tu cuello y lo lamo, paso mi húmeda lengua por tu cuello, probando la mezcla del dulzor del merengue y el salado de tu piel. Pongo un poco mas de merengue en esta ocasión en uno de tus pezones y con mi lengua poco a poco lo voy lamiendo todo, succionándolo, castigándolo… mordisqueo un poquito, te pones tenso, sonrío ya te tengo, me dirijo hacia tu otro pezón y repito la operación, que rico esta el merengue saboreado sobre tu cuerpo, poco a poco me voy dirigiendo hacia tu vientre, y voy dejando el resto de besos y humedad por todo tu cuerpo.
Llego al punto más caliente de tu cuerpo y con mi lengua poso un poco de merengue en tu capullo, muevo mi lengua haciendo pequeños circulitos bordeando tu capullo, succiono como saboreando mi mejor chupa chups, y lo que a mí me gusta. Pongo un poco más de merengue a lo largo de toda tu polla, y repito la operación pero ahora con mi lengua, con mis labios, para acabar introduciéndomela entera en mi boca para dejártela bien limpita, sabe dulce una mezcla de sabores y de sensaciones, mientras con mi otra mano acaricio tus testículos y poco a poco voy vagando por toda tu longitud hasta llegar allí, porque se merecen la misma atención que el resto de tu cuerpo es una sensación extraña el sentir el frio del merengue en tus genitales, pero a la vez sentir el calor y humedad de mi boca, que se encargan de darte mimitos, sigo así un rato sintiendo como cada vez tu respiración se vuelve más rápida, más intensa. Continuo con mi danza hasta que estallas en un temblor y un orgasmo intenso, también tu primero de esta velada que no ha hecho más que empezar….
Espero a que den las dos en el reloj y cierro la oficina, ha sido una mañana tranquila por causa de la lluvia aunque se me ha pasado rápida ya que mi cabeza lleva fantaseando toda la mañana pensando en la noche que tenemos por delante. Tras comprar el pan y dos paquetes de leña llego a casa donde sé que te encontrare con tu habitual sonrisa y tus ojos que una vez ven la leña se encienden brillantes, ainss pero que rápido trabaja tu mente calenturienta.
Me pongo algo más cómodo para estar en casa y porque no, algo para tentarte y provocarte un poquito y a la que bajo al salón bajo conmigo un puñado de almohadas y un edredón nórdico grande, te veo en el salón preparando la mesa y descorchando una botella de cava, y tus ojos recorren todo mi cuerpo. Solo porque me he puesto el quimono japonés que por su escote se vislumbra parte del encaje del corsé negro que me he puesto dejando muy poco a la imaginación y como solo me llega hasta mitad de mis muslos tu mirada obscena enciende toda tu cara, si no estuvieras muerto de hambre no llegaba ni a sentarme para comer., no puedo más que mostrar una sonrisa triunfante, te cacé ¡¡
Dejo de una manera casual pero muy estudiada caer en el suelo el edredón y las almohadas, también dejo un par de pañuelos que he traído por si se tercia la ocasión, utilizarlos. Nos sentamos a comer la comida pasa rápida entre una charla animada sobre los quehaceres diarios y el comentar alguna noticia de la tele, y alguna sonrisa y miradita lasciva. Cuando acabamos de comer recogemos la mesa y continuamos con el cava y unos pastelitos que he comprado entre los pasteles he comprado un par de merengues, me miras y esto¿ me preguntas señalándolos, te gusta el merengue… a lo que respondo que efectivamente me encanta el merengue y mas comérmelo como me lo estoy imaginando sobre tu cuerpo… así que mejor que dejemos el merengue para más tarde no te parece¿… Mmm a mi me da que ese mas tarde podría ser ahora, la chimenea esta crepitando de manera muy intensa y su calor se nota, o es el calor interno que me tiene ya con la temperatura más que subida.
Nos sentamos en el suelo sobre la improvista cama, tomando una copa de cava y un bocado de pastelito de tartaleta con crema pastelera y un glaseado de fresa con nata, un bocado delicioso, tu mano roza de manera accidental mi pierna, bueno muy accidental no es, te recreas siguiendo el límite de mis muslos, acaricias con tus dedos de una manera muy suave el borde de mi quimono trasmitiendo un escalofrío por todo mi cuerpo. Mis braguitas que ya venían de mi mañanita de trabajo más que húmedas pensando en este momento y anticipándose a lo que sabía que le esperaba, están cada vez mas húmedas. Cierro los ojos me apasiona sentir tus dedos danzando por mi cuerpo, es una danza que no me canso de sentir, y que no deja de hacerme vibrar cada vez que la haces, mi mente intenta anticiparse a tus movimientos, pero eres poco previsible así que nunca se hacia donde te vas a dirigir y creo que hoy me va a tocar sufrir… pero tranquilo a ti también.
Con una destreza que te caracteriza, desatas el lazo de mi quimono y dejas entrever lo que abajo se oculta mi corsé negro de encaje todo lleno de esos corchetitos que tan nervioso te pone abrir. Pasas tus manos por todo mi cuerpo, y dibujas pequeños círculos alrededor de mis pechos, mi respiración se vuelve más intermitente y errática, mis manos vagan hacia la cinturilla de tu pantalón y para suerte para mi, mi mano puede fácilmente encontrar aquello que mas añoraba… mmm y veo que tanto el cava como la escenita también te están poniendo a ti a tono.
Mientras con una mano haces sufrir a unos de mis pezones con la otra te introduces dentro de mi tanga, notando la humedad y ronroneando notando como tus dedos se deslizan bañando mi clítoris, me excito cada vez mas y no puedo evitar restregarme contra tus dedos y suspirar, mi mano se cierra alrededor de tu pene y comienzo a estimularlo al principio lentamente y suavemente subiendo poco a poco la intensidad tanto de la velocidad como de la presión, trasmitiéndote mi excitación.
No necesitas mucho para llevarme al clímax la que sé de sobra será el primero de hoy, cuando me recupero de ese intenso momento, busco una de las cintas y te invito a tumbarte y dejarte vendar los ojos por mí, no necesito mucho para convencerte es un juego que te gusta y a mí me excita mucho tener el control del juego. Te tumbas y desabrocho tu camisa lentamente mientras voy jugando con tu piel que esta tan sumamente tersa que me descentra.
Cojo uno de los merengues, y con un dedo unto un poco sobre tus labios, los beso, los saboreo, tu lengua juega con la mía, e introduzco un poco de merengue en tu boca para que tengas todos tus sentidos disfrutando con el dulce manjar. Un poco más en tu cuello y lo lamo, paso mi húmeda lengua por tu cuello, probando la mezcla del dulzor del merengue y el salado de tu piel. Pongo un poco mas de merengue en esta ocasión en uno de tus pezones y con mi lengua poco a poco lo voy lamiendo todo, succionándolo, castigándolo… mordisqueo un poquito, te pones tenso, sonrío ya te tengo, me dirijo hacia tu otro pezón y repito la operación, que rico esta el merengue saboreado sobre tu cuerpo, poco a poco me voy dirigiendo hacia tu vientre, y voy dejando el resto de besos y humedad por todo tu cuerpo.
Llego al punto más caliente de tu cuerpo y con mi lengua poso un poco de merengue en tu capullo, muevo mi lengua haciendo pequeños circulitos bordeando tu capullo, succiono como saboreando mi mejor chupa chups, y lo que a mí me gusta. Pongo un poco más de merengue a lo largo de toda tu polla, y repito la operación pero ahora con mi lengua, con mis labios, para acabar introduciéndomela entera en mi boca para dejártela bien limpita, sabe dulce una mezcla de sabores y de sensaciones, mientras con mi otra mano acaricio tus testículos y poco a poco voy vagando por toda tu longitud hasta llegar allí, porque se merecen la misma atención que el resto de tu cuerpo es una sensación extraña el sentir el frio del merengue en tus genitales, pero a la vez sentir el calor y humedad de mi boca, que se encargan de darte mimitos, sigo así un rato sintiendo como cada vez tu respiración se vuelve más rápida, más intensa. Continuo con mi danza hasta que estallas en un temblor y un orgasmo intenso, también tu primero de esta velada que no ha hecho más que empezar….
Se echaba de menos leer estos relatos... a ver si os animáis a escribir de nuevo todas las mosqueteras . ;)
ResponderEliminarEsta primera parte me ha encantado e incluso abierto el apetito tanto como al protagonista... espero la segunda parte para calmar mi gula...
Besos,
View